19. may., 2021

Cuento

PINOCHO

En una vieja carpintería, Geppeto, terminaba más un día de trabajo dando sus últimos retoques de pintura a un muñeco de madera que había construido este día. Al mirarlo pensó: ¡Que bonito me ha quedado! Y como el muñeco había sido hecho de madera de pino, Geppeto decidió llamarlo Pinocho. Aquella noche, Geppeto se fue a dormir deseando que su muñeco fuese un niño de verdad. Siempre había deseado tener un hijo.

Y al encontrarse profundamente dormido, un hada pareció y viendo a Pinocho, quiso premiar al buen carpintero, con su varita mágica, dio vida al muñeco. Cuando se despertó, Geppeto no dio crédito a sus ojos. Pinocho se movía, caminaba, se reía y hablaba como un niño de verdad, para alegría del viejo carpintero.

Muy feliz y contento, Geppeto mandó a Pinocho a la escuela.Le acompañó su amigo Pepe Grillo, el consejero que le había dado el hada buena. Pero, en el camino hacia el colegio, Pinocho se hizo amigo de dos niños muy malos, siguiendo sus travesuras, e ignorando los consejos de su amigo Pepe Grillo.

En lugar de ir a la escuela, Pinocho decidió seguir a sus nuevos amigos, buscando aventuras no muy buenas. Pinocho acabo por seguir todo lo que le decían sus nuevos amigos, jugando juegos de azar, robando y comportándose muy mal con las personas que veían.

Al ver esta situación, el hada buena le puso un hechizo. Por no ir a la escuela, le puso dos orejas de burro, y por portarse mal, cada vez que decía una mentira, se le crecía la nariz poniéndose colorada. Al estar convertido en burro fue llevado por unos hombres a un circo para ser presentado como espectáculo, pero Pinocho logro escapar de allí con su amigo Pepe Grillo y decidió tomar una buena decisión.

Pinocho acabó reconociendo que no estaba siendo bueno, y arrepentido decidió buscar a Geppeto. Supo entonces que Geppeto, al salir en su búsqueda por el mar, había sido tragado por una enorme ballena. Pinocho, con ayuda de su amigo Pepe Grillo, se fue al mar para rescatar al pobre viejecito. Cuando Pinocho estuvo frente a la ballena le pidió que le devolviese a su papá, pero la ballena abrió muy grande la boca y se lo tragó también a él.

Dentro de la tripa de la ballena, Geppeto y Pinocho se reencontraron. Muy contentos por su reencuentro se pusieron a pensar cómo salir de allí. Sin ninguna idea clara en mente.

Gracias a Pepe Grillo encontraron una salida. Hicieron una fogata. El fuego hizo estornudar a la enorme ballena, y la balsa donde estaban todos salió volando con sus tres tripulantes. Todos se encontraban salvados.

Pinocho volvió a casa y al colegio, y a partir de ese día siempre se ha comportado bien. Y en recompensa de su bondad, el hada bueno lo convirtió en un niño de carne y hueso, así Geppeto, Pepe Grillo y Pinocho fueron muy felices por muchos años.

Fin.

Autor: Carlo Collodi

Adaptación: Desconocido.

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