La leyenda de la espada de Damocles

Cuadro de 1812 de Richard Westall que representa la leyenda de la espada de Damocles- imágenes covid pixabay

Se cuenta que había un cortesano llamado Damocles que adulaba constantemente al tirano. Difundía que era un hombre grandioso y exaltaba su estilo de vida. Aseguraba que los excesos en la comida y la bebida eran naturales a la grandeza del gobernante.

Muchos pensaban que Damocles en realidad sentía envidia del tirano. Una vez se encontraron y el cortesano llenó de halagos al gobernante. Harto de sus zalamerías, Dionisio le propuso que cambiaran de lugar por un día, para que experimentara en carne propia el peso del poder y del exceso.

Damocles aceptó encantado y al día siguiente estuvo muy temprano en la casa de gobierno para tomar el lugar del tirano. Se sentó en el trono y desde entonces fue servido por una multitud de criados que complacían hasta el más pequeño de sus caprichos.

De repente, Damocles miró hacia arriba y vio que justo sobre su cabeza había una espada afilada, la cual solo era sostenida por una crin de caballo. Era obvio que, si ese delgado hilo se rompía, también rodaría su cabeza. Al darse cuenta, ya no disfrutó de las comidas, las bebidas y las mujeres. Poco después pidió terminar el experimento.

Conexión con la leyenda: 

A principios de febrero de 2021, el nuevo director general de la OMS, el doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus, manifestó satisfacción por completarse la tercera semana consecutiva, en que el número de nuevos casos de COVID-19 notificados a nivel mundial había disminuido, (es decir, finalizando el primer mes del año), pero esta apreciación contrasta con lo que expresó a continuación: “Todavía hay muchos países con un número creciente de casos pero, a nivel mundial, esta es una noticia alentadora.

Demuestra que este virus puede controlarse, incluso con las nuevas variantes en circulación. Y demuestra que, si seguimos adoptando las mismas medidas de salud pública de probada eficacia, podemos prevenir las infecciones y salvar vidas.

Sin embargo, esto ya lo hemos visto antes. En el último año ha habido momentos en casi todos los países en los que los casos disminuyeron, a raíz de lo cual los gobiernos relajaron las medidas demasiado rápido y las personas bajaron la guardia, solo para que el virus volviera a resurgir.

A medida que las vacunas se van desplegando, es vital que todos sigamos tomando las precauciones necesarias para mantenernos a salvo, tanto a nosotros como a los demás. Seamos todos un modelo a seguir.

Es vital que los gobiernos permitan a las personas tomar las decisiones correctas, ya sea facilitando el cumplimiento de la cuarentena o haciendo más seguros los lugares de trabajo.

Controlar la propagación del virus salva vidas ahora y salva vidas más adelante al reducir las posibilidades de que surjan más variantes.” 

Hoy en día la expresión “espada de Damocles” la comparo con la situación que se vive a raíz de la pandemia, al igual que en la leyenda, el virus resulta ser la espada que pende sobre nuestra cabeza y que en cualquier momento caerá sobre nosotros.  

La expresión permite usarse para designar situaciones en las que un error, un descuido, o una imprudencia, puede tener consecuencias muy serias, el virus está, coexiste entre nosotros, y estamos expuestos, por lo tanto, es un peligro inminente.

Dios guarde nuestras vidas, apliquemos las orientaciones, conocer y no aplicar, ¡así duele perder!

Adaptado.

Palabras del director de la OMS, tomadas de la página oficial de la Organizacion.

TOMA EL CONTROL DE TU VIAJE

A continuación, compartiré una dinámica proyectada al campo de desempeño, sea cual sea este. La actividad consiste en leer la pregunta, luego, proceder a leer la historia relacionada y tu compromiso será responderte, (la respuesta es para ti), con la total sinceridad. ¡Aplícalo, no dejes de realizarlo!

 

PREGUNTA # 1

¿Cuáles son mis verdaderos INTERESES? ¿Estoy preparado para vivir con simplicidad, o me complico la vida con planes y objetivos innecesarios y artificiosos?

El Rey Pirro y el filósofo.

Un filósofo algo tranquilo, vivió largo tiempo en la Corte del rey Pirro.

Pirro, que era un conquistador, una especie de Alejandro de los persas, estaba constantemente haciendo planes de invasión y de conquista.

Un día llegó donde el filósofo, quién se encontraba tumbado a la sombra de un árbol en el jardín del palacio, y le dijo

-“He hecho un plan y mañana mismo salgo con mi ejército. Vamos a cruzar el estrecho y a conquistar toda Grecia, todo el Peloponeso”.

A lo cual respondió el filósofo -“Muy bien. ¿y después qué?”.

-“Después continuaremos adelante, hacia Italia”, respondió Pirro.

-«¿Y después?”, interrogó nuevamente su interlocutor.

-“Pues seguiremos y procuraremos llegar hasta el final del mundo”.

-“Bueno, muy bien, ¿y después?”.

– “Bueno, ya después habré conquistado todo el mundo”.

“¿Y entonces qué?”, volvió a preguntar el filósofo.

Y dijo Pirro: -“Entonces podré descansar”.

Ante lo cual el filósofo concluyó -“Bueno, si de lo que se trata es de descansar, por qué no te sientas aquí conmigo bajo este árbol y empezamos directamente, sin tanto trajín”.

 

PREGUNTA # 2

¿Me he propuesto desarrollar unos HÁBITOS cotidianos productivos y satisfactorios en mi vida personal y profesional, o voy a dejar que el día a día me lleve?

Cuento de la afiladora de lápices.

Una mujer decidió un día que su deseo más ferviente era convertirse en escritora. Salió temprano de su casa y compró 5000 lápices y un brillante sacapuntas. Desde ese momento la familia debería hablar susurrando y andar de puntillas por la casa para no molestar a su novelista preferida. Esa misma tarde se sentó en su escritorio, cogió del cesto uno de los lápices, lo afiló esmeradamente con el lustroso sacapuntas y se dispuso ufana a escribir su libro.

Pasaron las horas y mientras esperaba la inspiración afiló con dedicación muchos otros lápices con el reluciente sacapuntas. Al final del día no había redactado una sola palabra. Todas las mañanas afilaba sus lápices y se preparaba para cumplir su sueño de escribir un libro.

Un día se dio cuenta de que jamás lograría empezarlo y terminó de afilar con deleite y perfección el resto de los lápices que le quedaban con el radiante sacapuntas. Y así, sin quererlo, se convirtió en la campeona del mundo afilando lápices, en la más experta afiladora de la Tierra.

 

PREGUNTA # 3

¿Conozco bien las REGLAS de búsqueda de trabajo y desarrollo de la carrera profesional que funciona en el mercado de trabajo que me interesa?

Historia del pastor y el científico.

Un científico se trasladaba de viaje en un tren de Madrid a Asturias. En el compartimento se encontraba una segunda persona, pastor de ovejas que iba a visitar a su abuela enferma. El científico aburrido le comenta al pastor: Buen hombre, este viaje se me está haciendo un poco aburrido. ¿Querría usted participar en un juego de apuestas? Usted dirá – le dice el pastor.

Yo le hago una pregunta, y si usted no la responde me dará 10 dólares. Luego usted hace lo propio, y si yo no la respondo le daré la misma cantidad. ¿Le parece? El pastor le contesta: Mire, soy una persona de pueblo y no muy culta y usted se le ve que es una persona inteligente y de ciudad. Estaría en desventaja. El científico le dice: Está bien haremos otra cosa. Yo le hago una pregunta, y si usted no la responde me da la cantidad mencionada. Luego usted hace lo propio, y si yo no la respondo le daré 20 dólares. ¿Le parece?

Eso está mejor- dice el pastor.

Comienza el científico: ¿Cuál es la combinación química del acero compuesto? El pastor rápidamente mete la mano en su bolsillo y le entrega la cantidad pactada.

Turno para el pastor: ¿Cuál es el animal que camina con tres patas, pero que corre con dos? Tras unos minutos de larga espera y pensar el científico, se saca los 20 dólares acordados y se los da al pastor. El científico pregunta: ¿Y cuál es dichoso animalito? El pastor introduce su mano en el bolsillo y le da los 10 dólares.

 

PREGUNTA # 4

¿Actuaré con determinación y DECISIÓN para obtener nuevas experiencias y oportunidades, o me mantendré en terreno conocido para no cometer errores y evitar asumir riesgos?

Historia del ratón indeciso

Un ratón entró de noche en una tienda. Olía todas las cosas buenas que había allí dentro: la mantequilla, el queso, el tocino, el chocolate, el pan…Así que se levantó sobre las patas traseras estirando el hocico y soltando un silbido de alegría. Pero, ¿con qué debería empezar primero? Le iba a hincar el diente a un paquete de mantequilla cuando desde algún lado le llegó el aroma riquísimo a tocino y desde otro lado el olor irresistible del queso.

A punto de empezar a devorar el queso le invadieron las fragancias del chorizo, y luego las de las zanahorias frescas. Iba a echarle el diente a las naranjas zanahorias cuando desde algún lado le llegó el aroma de las nueces, y desde otro lado volvió a oler tan rico a mantequilla. El pobre ratón corría de un lado a otro, sabía y no sabía lo que tenía que comer primero. Y de repente se hizo de día. La gente entró en la tienda y echaron de allí al ratón. Y éste les contó después a los otros ratones: “Nunca jamás volveré a esa tienda. ¡Cuando quieres empezar a comer te echan fuera ¡”

 

PREGUNTA # 5

¿Soy capaz de PRIORIZAR los proyectos y las acciones importantes y dedicarles suficiente tiempo y energía?

Metáfora de las piedras

Un experto en gestión de empresas quiso sorprender a los participantes de su conferencia. Sacó de debajo del escritorio un frasco grande de boca ancha. Lo colocó sobre la mesa, junto a una bandeja con piedras del tamaño de un puño y preguntó: – ¿Cuantas piedras piensan que caben en el frasco? Después de que los asistentes hicieran sus conjeturas, empezó a meter piedras hasta que llenó el frasco. Luego preguntó: - ¿Está lleno? Todo el mundo lo miró y asintió.

Entonces sacó de debajo de la mesa un cubo con gravilla. Metió parte de la gravilla en el frasco y lo agitó. Las piedrecillas penetraron por los espacios que dejaban las piedras grandes. El experto sonrió con ironía y repitió: - ¿Está lleno? Esta vez los oyentes dudaron: - Tal vez no. - ¡Bien! Y puso en la mesa un cubo con arena que comenzó a volcar en el frasco. La arena se filtraba en los pequeños recovecos que dejaban las piedras y la grava. - ¿Está bien lleno? preguntó de nuevo. - ¡No!, exclamaron los asistentes. Bien, dijo, y cogió una jarra de agua de un litro que comenzó a verter en el frasco. El frasco aún no rebosaba.

-Bueno, ¿qué hemos demostrado?, preguntó.

Uno de los estudiantes respondió:

– Que no importa lo llena que esté tu agenda, si lo intentas, siempre puedes hacer que quepan más cosas.

- ¡No!, concluyó el experto: Lo que esta lección nos enseña es que si no colocas las piedras grandes, que representan las tareas o metas más importantes primero, te será muy difícil encontrar un espacio para ubicarlas después. ¡Prioriza!

 

PREGUNTA # 6

¿Mi MOTIVACIÓN es suficiente para cumplir los objetivos que me he propuesto? Recuerda que estar motivado y estar entusiasmado, no es lo mismo.

Historia del pianista y la anfitriona

 Un pianista famoso daba un recital en una fiesta. La anfitriona le dijo: Haría lo que fuera por tocar como usted. El pianista la miró pensativo y replicó: no, no haría lo que fuera. La anfitriona avergonzada frente a sus invitados dijo: sí, haría cualquier cosa.

El pianista negó con la cabeza: le fascinaría tocar como yo en este momento, pero estoy muy seguro de que no estaría dispuesta a practicar ocho horas diarias al día durante los próximos 20 años para alcanzar este dominio. La anfitriona dejó de insistir.

 

PREGUNTA # 7

¿Podría estar haciéndolo mejor, tal vez debería hacer AUTOEVALUACIÓN de forma más frecuente?

El leñador tenaz

Había una vez un leñador que se presentó a trabajar en una maderera. El sueldo era bueno y las condiciones de trabajo mejores aún, así que el leñador se propuso hacer un buen papel. El primer día se presentó al capataz, que le dio un hacha y le asignó una zona del bosque. El hombre, entusiasmado, salió al bosque a talar. En un solo día cortó dieciocho árboles. -Te felicito -le dijo el capataz-. Sigue así.

Animado por las palabras del capataz, el leñador se decidió a mejorar su propio trabajo al día siguiente. Así que esa noche se acostó bien temprano. A la mañana siguiente, se levantó antes que nadie y se fue al bosque. A pesar de todo su empeño, no consiguió cortar más de quince árboles.

-Debo estar cansado -pensó. Y decidió acostarse con la puesta de sol.Al amanecer, se levantó decidido a batir su marca de dieciocho árboles. Sin embargo, ese día no llegó ni a la mitad. Al día siguiente fueron siete, luego cinco, y el último día estuvo toda la tarde tratando de talar su segundo árbol. Inquieto por lo que diría el capataz, el leñador fue a contarle lo que le estaba pasando y a jurarle y perjurarle que se estaba esforzando hasta los límites del desfallecimiento. El capataz le preguntó:

- ¿Cuándo afilaste tu hacha por última vez?

- ¿Afilar? ¡No he tenido tiempo para afilar! He estado demasiado ocupado talando árboles.

¿cuál de estas 7 preguntas crees que deberías hacerte más a menudo, o te parece más relevante?

(Adaptado)

Agradeccimientos a blog/lecturasreflexivas.com; Yoriento.com

 

Leer es uno de los placeres más completos a los que tiene posibilidad el ser humano: se disfruta, se sueña, se aprende, se conoce y hasta te puedes enamorar, No te niegues este gusto.

Estarás disfrutando la lectura de maravillosas historias, mientras aprendes de cada una de ellas.

Las frases anecdóticas más famosas de la historia

A continuacón, compatiré contigo, las frases de los personajes que marcaron historia, precisamente por su sagacidad mental, o la ausencia de esta en las respuestas o proyectos, pero que, por su alto perfil cultural y su importancia en el momento histórico de la humanidad, nos dejan una gran enseñanza, fíjate en la suspicacia, o malicia, con que adornan algunas respuestas o preguntas, los personajes, lo que las convierten por su impacto, en anécdotas; por lo general, las anécdotas, se roban el show, pero, quiero que sea el propio autor, en el comentario en la introducción de su libro, quien nos deje más clara la función que cumplen las anécdotas: “aportan el juego de luces y sombras, de brillos y velos, que termina por componer en todo su esplendor el fresco del devenir humano”.

NOTA: Los sucesos aquí compartidos, son un compendio encontrado dentro de ese mundo de curiosidades que voy buscando para mostrarte, en esta ocasión, hago referencia al libro que lleva por título "El pequeño libro de las grandes anécdotas", del autor Gregorio Doval, organizadas según el propio orden de capítulos del libro.

sorpréndete y sorprende. ¡AQUÍ VAMOS!

1. Gente de dinero y gente sin dinero

  • Honoré de Balzac notificaba a los presentes la defunción de su tío, el cual le había dejado en herencia todos sus bienes.

-Ayer al anochecer —dijo—, mi tío y yo pasamos a mejor vida.

  • El dramaturgo francés Victorien Sardou (1831-1908) dio a un mendigo una moneda de diez céntimos. El pobre se enfadó ante lo exiguo de la limosna y le dijo desafiante:

¿Qué quiere usted que haga con esto?

Puedo sugerirle que dé esa moneda a un pobre —le contestó Sardou.

  • Cierto día le preguntaron durante una comida al abogado, diplomático y multimillonario estadounidense Joseph Hodges Choate (1832-1917), que fue durante muchos años embajador estadounidense en el Reino Unido, quién le habría gustado ser, de no ser él mismo, y él respondió sin dudar:

Mi heredero.

  • Un hipócrita tiburón de los negocios se creyó en la necesidad de decirle un día al escritor y humorista estadounidense Mark Twain (1835-1910):

-Antes de mi muerte pienso hacer peregrinación a Tierra Santa; quiero subir a lo alto del monte Sinaí para leer en voz alta los Diez Mandamientos.

-Podría hacer usted una cosa mejor todavía —replicó Mark Twain—: quedarse en su casa de Boston y cumplirlos.

  • Un conocido en apuros económicos acudió en busca de consejo a John D. Rockefeller sénior. Su problema era que un individuo que le debía cincuenta mil dólares se había ido a Constantinopla, y él no tenía ningún comprobante o reconocimiento de deuda que le permitiera exigir su pago. Rockefeller le aconsejó:

- Escríbale una carta reclamándole los cien mil dólares que le debe. Seguro que él le contestará diciéndole que está en un error, que no son cien mil, que sólo son cincuenta mil. Y así ya tendrá usted su reconocimiento de deuda.

  • El político, científico e inventor estadounidense Benjamin Franklin (1706-1790) estaba enseñando la ciudad de Filadelfia a unos visitantes extranjeros cuando un grupo de gente extrañamente vestida pasó junto al grupo. Uno de los visitantes le preguntó

¿Quiénes son esas personas?

Pertenecen a una secta religiosa y se llaman cuáqueros - contestó el improvisado guía.

¿Y en qué creen?

Creen en el seis por ciento de interés compuesto.

 

2. Emprendedores y empresarios

  • Cuando Jean-Baptiste Colbert (1619-1683) se hizo cargo de las finanzas de Francia, hizo  llamar a los principales hombres de negocios del reino. A fin de congraciarse con ellos y para ganar su confianza, les preguntó:

Caballeros, ¿qué puedo hacer por ustedes?

Le rogamos, señor —le contestaron todos a una—, que no haga nada. Déjenos que lo hagamos nosotros.

  • En cierta ocasión, el inventor estadounidense Thomas Alva Edison (1847-1931) se presentó ante el presidente de una gran empresa para intentar venderle uno de sus primeros inventos: un tablero automático (eléctrico) de cotizaciones de bolsa. Llegado el momento de fijar el precio, Edison dudaba de si pedir tres mil dólares o arriesgarse y pedir cinco mil. Ante la duda, le rogó a aquel hombre de negocios que le hiciera una oferta. El ejecutivo lo consideró y le dijo:

¿Qué le parecen cuarenta mil dólares?

  • Durante una década el Modelo T no tuvo competidor y mantuvo la primacía de Ford en el mercado. Sin embargo, la competencia trabajó mucho en I+D, todo lo contrario que Ford, que básicamente se limitó, con muchas reticencias, a cambiar la gama de colores de la carrocería, y eso sólo hasta que, al instaurar la cadena de montaje en todas sus fábricas, se optó por reducir la gama al negro, color que secaba antes. En palabras del propio Henry Ford:

Cualquier cliente puede tener el coche del color que quiera, siempre y cuando sea negro.

  • Ferruccio Lamborghini (1916-1993) era un próspero fabricante de tractores, máquinas de aire acondicionado y sistemas de unidades calentadoras. Dado su poder adquisitivo y sus aficiones, después de la segunda guerra mundial, adquirió varios coches deportivos, incluido uno de la marca Ferrari. Sin embargo, el Ferrari le empezó a dar problemas.

Mi ferrari tenía problemas con el embrague. Mientras se conducía normalmente, todo iba bien, pero cuando se intentaba ir más fuerte, el embrague patinaba al acelerar... Simplemente, no hacía su trabajo.

Como buen mecánico que era, trató de solucionar el problema por su cuenta. Y así descubrió que su Ferrari, un coche de super lujo, tenía el mismo embrague que uno de sus tractores. Como es lógico, Ferruccio se enfadó porque entendía que un modelo deportivo como el Ferrari necesitaba piezas de mayor calidad que las que usaba un modesto tractor agrícola. Intentó arreglarlo, pero el problema con el embrague no desaparecía, por lo que Ferruccio decidió hablar directamente con Enzo Ferrari. La conversación no fue por buenos derroteros y acabó con Lamborghini diciéndole a Ferrari:

¡Tus coches son una basura!

Lamborghini —respondió de muy malos modos Ferrari—, usted puede ser capaz de conducir un tractor, pero nunca será capaz de conducir como debe ser un Ferrari.

Ferruccio se sintió insultado. Tanta fue su impotencia y rabia que se juramentó para darle una lección a Ferrari y fabricar por su cuenta un coche mejor que cualquiera de los suyos, demostrándole de paso que los super coches no deberían de ser tan poco fiables como eran los Ferrari de entonces. 

  • Una vez se le preguntó a Steve Jobs cuánta investigación de mercados había hecho para decidir el lanzamiento del iPad. Su respuesta fue:

Ninguna. No es el trabajo de los consumidores saber qué es lo que quieren. Es difícil que los consumidores te puedan decir que quieren, cuando nunca han visto nada ni remotamente parecido a lo que les ofreces.

 

3. Clientes y empleados

  • En 1981, Jan Carlzon (1941) se convirtió en presidente de la compañía aérea Scandinavian Airlines Systems (SAS), y en un año condujo a la compañía, que tenía unas pérdidas de 17 millones de dólares, a obtener unos beneficios de 54 millones de dólares. ¿Cómo lo hizo? Pues dando un vuelco completo al organigrama de la compañía y poniendo a la gente que hasta entonces trataba con los consumidores al cargo de la gestión de la empresa, y al resto de los empleados a su servicio.
  • En una acción promocional a la que sólo se le suponían ventajas, la compañía aérea estadounidense Eastern Airlines introdujo un descuento del 50 por ciento en el precio del billete de avión para las esposas que acompañasen a sus maridos en sus viajes de negocios. La campaña fue un éxito, hasta que a alguien se le ocurrió que quedaría muy bien ofrecer en la publicidad algún testimonio de las esposas que hubiesen utilizado este descuento, así que mandaron cartas a todas ellas, pidiéndoles que, por el incentivo de un premio, escribiesen una breve nota sobre su experiencia. Sin embargo, el inesperado resultado fue que estuvieron mucho tiempo recibiendo cartas preguntando:

«¿Que viaje?».

  • Durante la primera década del siglo XX —mucho antes de que hubiera expertos en eficiencia—, a alguien se le ocurrió que sería bueno motivar al personal colgando carteles por toda la oficina en los que se leyera: «¡Hazlo ya!». El jefe de un gran negocio compró un gran número de estos carteles contra la procrastinación y los colgó en muchos sitios estratégicos de sus oficinas, para que los viera su numeroso personal. Unos pocos días después, los resultados comenzaron a notarse: el cajero desapareció con veinte mil dólares, el jefe de contabilidad se fugó con su secretaria, tres oficinistas pidieron un ascenso y el chico para todo de la oficina se marchó al Oeste como salteador de caminos. Todos lo hicieron «ya».

  • En noviembre de 2000, Merv Grazinski, de Oklahoma City, se compró una autocaravana marca Winnebago. En su primer viaje por autopista, seleccionó una velocidad de crucero de 120 km/h y, absurdamente, dejó el volante y se fue hacia la parte de atrás a prepararse un café. A nadie, salvo a él, le sorprenderá el hecho de que la autocaravana se saliera de la carretera y colisionara. Contrariado por el accidente, Grazinski denunció a Winnebago por no advertirle en el manual de uso de que no podía hacer eso. Lo realmente sorprendente fue que recibió una indemnización de 1 750 000 dólares, más una autocaravana nueva. Desde entonces, Winnebago advierte de tal circunstancia en sus manuales, no vaya a ser que algún otro imbécil compre uno de sus vehículos.

  • Un joven presentó su candidatura a un trabajo en una agencia de publicidad. Tras analizar atentamente su currículum, le dijeron:

Su currículum está lleno de incoherencias, medias verdades y completas mentiras...                 ¡Bienvenido a bordo!

 

4. Quiebras y crisis

  • En 1999, Yahoo! compró por 5 700 millones de dólares Broadcast.com, el YouTube de su época, el site de vídeo online más grande de internet. El único problema era que, en ese momento, las conexiones eran demasiado lentas para que la gente viera vídeo online.

  • La centenaria compañía Eastman Kodak, que dominó el mercado de películas fotográficas durante prácticamente todo el siglo xx y desarrolló la cámara digital en 1975, decidió no invertir más en esa tecnología por temor a que socavara las ventas de su negocio de películas. Los ejecutivos de Kodak no previeron la obsolescencia de la película; sólo cuando comenzó a decaer su uso, en la década de 1990, la empresa trató de recuperar el empuje en la tecnología digital. Pero sus competidores (Fuji, Canon, Nikon, Sony y otros) entraron en el mercado digital con mayor rapidez y decisión, y Kodak nunca fue capaz de aprovechar plenamente el producto que en realidad había inventado ella. En 2001, la compañía ocupaba el segundo lugar tras Sony en el mercado de las cámaras digitales, pero perdía sesenta dólares en cada cámara que vendía. En 2010, ocupó el sexto lugar en el segmento digital, que a su vez comenzó a disminuir con la llegada de los teléfonos inteligentes y las tabletas. Las acciones de Eastman Kodak alcanzaron su punto máximo en 1997, situándose en más de 94 dólares por acción, prueba de que a menudo las grandes corporaciones tardan varios años en deshacerse de las consecuencias de las malas decisiones. En 2011, las acciones había caído a 65 centavos de dólar por acción y la compañía se declaró en bancarrota en diciembre del mismo año.

 

5. Pifias y meteduras de pata

  • Durante la presentación de su nuevo producto estrella Windows 98 ante más de un millar de periodistas, al anfitrión del acto le apareció inoportunamente la famosa pantalla azul de error de sistema. El presentador se quedó mudo mientras pensaba «tierra trágame» ante las carcajadas de los presentes. Bill Gates (1955), presidente de la compañía, que se encontraba a su lado, sonrió y dijo:

Debe ser por esto por lo que aún no estamos comercializando Windows 98, ¿no?

Lo único que pudo añadir en aquel preciso instante el presentador fue:

Absolutamente, absolutamente.

  • La marca automovilística británica Rolls-Royce buscaba introducir uno de sus modelos en Alemania, concretamente el Silver Mist ( «Neblina Plateada»). Sin embargo, se percató afortunadamente a tiempo de que mist significa «estiercol» o «porquería» en alemán. Desgraciadamente el remedio que propusieron era aún peor. Lo rebautizaron como Mist-Stick, sin advertir que la traducción germana de ese término era «bastón de mierda». Es lógico pensar que nadie se identificaría con un coche que transmitía unos valores, digamos, muy poco glamurosos.

  • En 1978, la editorial Random House se vio obligada a repetir una tirada de 10 000 ejemplares al detectar una errata en una de las recetas de un famoso libro de cocina, ‘La cocina sin ampulosidades’, de Sylvia Vaughn Thompson (1935). En una receta para preparar un tipo de galletas caramelizadas se había omitido un crucial ingrediente: el agua. La firma editorial advertía a los lectores: «Si se siguen las instrucciones de la receta, la leche condensada puede explotar y romper la tapa de la olla a presión».

  • En julio de 2010, en Massachusetts, la cadena de hamburgueserías McDonald’s distribuyó accidentalmente como parte de su menú infantil, el «Happy Meal», cinco mil condones inicialmente destinados a cubrir un programa de prevención de embarazos adolescentes. El error se debió a que la mayoría de los empleados encargados de montar las cajitas no conocían bien el inglés y, cuando vieron unos paquetes muy coloridos con la etiqueta «ribbed latex» («látex estriado»), pensaron que era el nombre del personaje de la nueva película Airbender, el último guerrero, que en esos momentos se promocionaba en McDonald’s.

  • Cuando la empresa fabricante de plumas Parker puso a la venta un nuevo modelo de bolígrafo en México, sus anuncios supuestamente querían decir «No perderá tinta en tu bolsillo, avergonzándote». Sin embargo, la compañía se equivocó al pensar que la palabra castellana «embarazar» significaba (como la inglesa embarras) «avergonzar» y por eso el anuncio en realidad decía: «No perderá tinta en tu bolsillo, embarazándote».

 

6. Oportunidades y pérdidas

  • Al acabar la Segunda Guerra Mundial, cuando se discutieron las distintas indemnizaciones a los aliados, al Reino Unido se le ofreció la compañía de automóviles Volkswagen como parte del pago de compensación por todo lo destruido por Alemania en la guerra. De hecho, la empresa alemana pasó brevemente a estar bajo administración de los británicos, pero estos creían que los coches con el motor en la parte posterior no tenían futuro y que aquello sólo les daría problemas. Así que las autoridades británicas de ocupación se limitaron a hacer un pedido de veinte mil automóviles «escarabajos» para volver a poner de pie la compañía, y, en 1949, el gobierno británico cedió el control de la empresa al gobierno de la República Federal de Alemania. En 1959, la empresa producía casi cuatro mil coches al día y vendió su vehículo un millón (en 1977 ya serían más de quince millones).

  • A finales de la década de 1970, IBM se proponía lanzar al mercado el primer ordenador personal de la historia y convertirse así en líder de esta nueva industria que, después de muchas reticencias, se suponía sustanciosa. Pero, en el apuro por sacar rápidamente el producto al mercado, tomó dos decisiones estratégicas que le resultarían fatales: subcontratar el desarrollo del sistema operativo y encargar la fabricación de los microprocesadores. Estas decisiones eran, de hecho, inéditas en la historia de IBM, que siempre se había caracterizado por su altísimo grado de verticalidad: producía ella misma casi todos los componentes. Pero, esta vez, confió el software a una pequeña empresa llamada Microsoft, mientras que la producción de los microchips quedó en manos de Intel. Y es que IBM creyó que el valor estaba en el hardware, no en el software. Por su parte, con mejor criterio, Microsoft creía que el hardware se desarrollaría menos que el software. Por eso, cuando IBM pidió a Bill Gates que hiciera un sistema operativo para ellos, pidió mantener los derechos sobre el sistema operativo y poder licenciarlo a otros fabricantes, e IBM aceptó.

 

7. Frases para olvidar

  • Cuando decidió crear su empresa automovilística, Henry Ford (1863-1947) tuvo que oír multitud de pareceres por parte de sus posibles inversores. Por ejemplo, en 1903, el director del Banco de Míchigan aconsejó al abogado de Ford, Horace Rackham, no invertir en la Ford Motor Company, en los siguientes términos:

El caballo permanecerá, pero el coche no es más que una novedad sin futuro, una moda pasajera.

Rackham ignoró aquel consejo, invirtió cinco mil dólares en acciones de la empresa de Ford, y tiempo después la vendió por 12 500 000 dólares.

  • Y, en 1945, el almirante William Leahy (1875-1959) compartió su opinión sobre las armas nucleares:

La bomba atómica nunca se fabricará, y hablo como experto en explosivos.

  • Auguste Lumière (1862-1954), coinventor del cinematógrafo en 1895 junto a su hermano, Louis, ni se imaginaba la repercusión que tendría su innovación ni, mucho menos, los miles de millones que se moverían anualmente gracias al cine. Para él las expectativas eran mucho más modestas:

Mi invención será explotada durante un cierto tiempo como una curiosidad científica, pero, aparte de esto, no tiene ningún valor comercial.

  • Del mismo modo, el productor de cine estadounidense de origen polaco Harry Warner  (1881-1958), cofundador de la productora y distribuidora cinematográfica  estadounidense Warner Brothers, dijo en 1927:

¿Cine hablado? Pero ¿quién diablos querría escuchar a los actores hablar?

  • En 1809, el famoso novelista escocés Walter Scott (1771-1832) escribía lo siguiente:

Alumbrar las poblaciones con gas es una quimera y una ilusión que hace reír.

Años después, en su vejez, paradójicamente, fue presidente de una compañía de alumbrado con gas.

  • En 1878, el profesor de la universidad de Oxford Erasmus Wilson (1809-1884) pronosticó que:

En lo que respecta a la luz eléctrica, hay mucho que decir a favor y en contra. Creo poder afirmar que la luz eléctrica morirá con el fin de la Exposición Universal de París. Luego, no volveremos a oír hablar de ella.

  • El presidente estadounidense Herbert Hoover (1874-1964) dijo en 1928, unos pocos meses antes de que la Gran Depresión pusiera en jaque a toda la economía occidental:

En Estados Unidos estamos hoy más cerca de la victoria final sobre la pobreza de lo que haya estado ningún otro país en la historia. La beneficencia para pobres va a desaparecer en este país.

  • En 1940 repitió diagnóstico el profesor de Harvard, Chester L. Dawes:

La televisión nunca será popular. Hay que mirarla en una habitación semioscura y exige atención.

  • En 1864, el rey Guillermo I de Prusia (1797-1888), tras serle relatados los avances del  ferrocarril, afirmó convencido:

Nadie pagará dinero por ir de Berlín a Potsdam en una hora cuando puede llegar a lomo de su caballo en un día y gratis.

  • Por su parte, como había advertido seriamente el astrónomo y filósofo irlandés Dionysius Lardner (1793-1859), profesor de filosofía natural y de astronomía en el University College de Londres:

Si los trenes alcanzaran algún día los 180 km/h, sus ocupantes morirían asfixiados, incapaces de poder respirar. 

  • En 1981, el creador de Microsoft, Bill Gates (1955) dijo:

Nadie va a necesitar más de 640 kilobytes de memoria en su computador personal.    

  • Igualmente, en otra ocasión, Bill Gates declaró que:

Nunca vamos a hacer un sistema operativo de 32 bits.

  • Y, en 2004, en otra muestra de su gran visión, Bill Gates dijo:

El spam estará resuelto en dos años...

 

 8. Anécdotas empresariales

  • Durante la llamada «ley seca» puesta en vigor en Estados Unidos durante los locos y felices años veinte, se vendían unos paquetes de zumo de frutas en los que se podía leer el siguiente mensaje: «Atención: el contenido de este paquete no debe ponerse en una vasija de barro, mezclado con levadura y ocho litros de agua, porque entonces se obtendría una bebida alcohólica cuya fabricación está prohibida».
  • Durante una convención de gerentes de ventas en Los Ángeles, Harry G. Moock (1917-2015), por entonces vicepresidente de Chrysler Corporation, dio su descripción de los rasgos que definirían al vendedor ideal:

Tiene la curiosidad de un gato, la tenacidad de un bulldog, la amistad de un niño  pequeño, la diplomacia de un marido infiel, la paciencia de una abnegada esposa, el entusiasmo de un fan de Sinatra, el aplomo de un licenciado de Harvard, el buen humor de un cómico, la sencillez de un asno y la energía inagotable de un cobrador.

  • En 2003, unos jóvenes finlandeses decidieron convertir su amor por los videojuegos en una compañía, Rovio, que creara sus propios productos. Diseñaron y crearon un juego tras otro, con la esperanza de que alguno de ellos tuviera el éxito suficiente para justificar el proyecto en el que se habían embarcado. Después de 51 proyectos y seis años de duro trabajo, crearon ya con poca esperanza su juego número 52, muy sencillo y en el que el jugador lanzaba unos pequeños pájaros con el objetivo de derribar edificios y estructuras. Lo llamaron «Angry Birds» y hoy tienen más de mil millones de usuarios; la empresa cuenta con unos quinientos empleados y ha creado acuerdos de colaboración con Star Wars, con la NASA e, incluso, con el gobierno chino.
  • Phineas T. Barnum (1810-1891) tenía por costumbre citar a un escritor anónimo francés, en alguna de cuyas páginas había leído la siguiente consideración sobre el poder de la publicidad:

El lector de un periódico no ve la primera inserción de un anuncio común; la segunda inserción, la ve, pero no lo lee;la tercera, la lee; tras leer la cuarta, mira el precio; tras la quinta, habla del anuncio con su mujer; tras la sexta inserción, ya está preparado para comprar; y después de leer la séptima inserción, compra.

  • Durante un viaje en avión a Chicago, un amigo del multimillonario Philip Knight Wrigley (1894-1977) le preguntó que por qué seguía anunciando todo el tiempo los chicles que  fabricaba su empresa si esta ya era la más exitosa de todos los tiempos en todo el mundo. Wrigley le respondió:

Por la misma razón que el piloto de este avión deja los motores en marcha cuando ya  estamos en el aire. 

  • Ronald Reagan (1911-2004), actor reconvertido en el cuadragésimo presidente de Estados Unidos, tenía en su equipo a los mejores redactores de discursos. En uno de ellos dijo una frase que pasará a la historia de las anécdotas de economistas y su eterna disparidad de opiniones:

Debería existir una versión del Trivial Pursuit para economistas: con cien preguntas y trescientas respuestas.

_________________________________________________________________________________

Divertida confusión

En cierta ocasión, una familia inglesa que pasaba sus vacaciones en Escocia. Durante uno de sus paseos observaron una casita de campo que les pareció adecuada para sus próximas vacaciones. Indagaron quien era el propietario de ella y resulto ser un pastor de la Iglesia Anglicana. El dueño mostro la casa y, tanto por su comodidad como por su situación, fue del agrado de la familia, quien quedó de acuerdo con el pastor para alquilarla en verano.

Ya de regreso a Inglaterra, la esposa observo que no había visto el W.C. y dado lo prácticos que son los ingleses, decidió escribir al propietario preguntando por la situación de tan indispensable servicio, lo que hizo en estos términos:

“Estimado pastor: Soy miembro de la familia que hace unos días visito su finca con el deseo de arrendarla en la próxima temporada, y habiendo omitido enterarnos de un detalle, quiero suplicarle nos indique donde está el W.C.”

El pastor, al recibir la carta, confundió la abreviatura W.C. y creyó que trataba de la Capilla Anglicana (Well Calch), y contesto en estos términos:

“Tengo el honor de confirmarles que el lugar a que Vds. se refieren en su carta, se encuentra a 12 kilómetros de la casa, lo que es un poco molesto, en particular para los que tienen que ir con frecuencia. Algunas personas que se tienen que quedar, se llevan la comida y permanecen allí todo el día. Algunos van a pie y otros en tranvía, que son los que llegan al instante preciso.

Hay lugar para 400 personas sentadas y 100 de pie. Los asientos están forrados de terciopelo, hay también una instalación de aire acondicionado para evitar los efectos de las aglomeraciones. Se recomienda llegar temprano para conseguir sitio, pues quienes llegan tarde han de soportar todo el acto de pie. Los hay que se sientan juntos y cantan a coro. A la entrada se les da un papel y las personas a las que no alcanza el papel, pueden utilizar el del compañero de asiento, pero al salir hay que devolverlo para seguir utilizándolo durante toda la temporada.

Todo lo que queda depositado se destina para dar de comer a los pobres huerfanitos del hospicio. Allí hay fotógrafos especializados que toman fotos artísticas en diferentes posiciones, las cuales son publicadas en los diferentes diarios de la ciudad, en la sección social, sirviendo así de propaganda para tan saludable lugar.”

__________________________________________________________________________________

Buena enseñanza: el faisán y el toro

Un faisán estaba conversando con un toro y le dice, mirando con nostalgia la copa de un árbol:

-           Como me gustaría poder llegar hasta la copa de aquel árbol…me he quedado sin fuerzas en mis alas.

El toro le contesta, tranquilamente:

-           Mira, puedes probar comerte un poco de mis excrementos, que están cargados de proteínas.

-           ¿pero, qué clase de mentira es esa?

-           Mira, puedes intentarlo, hasta los humanos lo hacen.

Así que, aún con dudas, aquel faisán picoteaba el excremento que el toro iba dejando, y en menos de una semana, pudo subir hasta la primera rama.

Al otro día, picoteo más en otras y pudo llegar a la segunda y así hasta que un día pudo llegar hasta lo más alto. Allí se posó muy orondo, el gordo y viejo faisán, pero un campesino que estaba cerca lo vio, entró a la casa, sacó su escopeta y ¡¡¡BANG!!!, lo derribó de un disparo.

Moraleja: Las mentiras pueden llevarte a la cima, pero nunca te podrán mantener allí.

__________________________________________________________________________________

Historia real, que se dejó conocer.

Historias reales que no permiten olvidar

En 1941, el movimiento nazi, realizaba allanamientos a las viviendas, y en casa de la protagonista de la presente historia, no fue la excepción; entraron de manera abrupta, llevándose a los adultos y a su hermano menor y por supuesto, a ella. niños).

Los trasladaron hasta la estación más próxima, y esperar el tren que los llevaría a los campos de concentración nazi, solo que, al llegar allí, el tren no había llegado, era una época de invierno, era navidad. Mientras tanto, los niños aprovecharon para jugar con un balón, sin fijarse que, rápidamente fueron empujados a los vagones del tren de carga, que llegaba.

Al fijarse que su hermanito, había olvidado volver a calzarse sus zapatos en la estación, se enojó demasiado, le dio algunas palmadas y un tirón de orejas, mientras le decía unas cuantas palabras cargadas de ira, precisamente, para hacerle caer en la cuenta, que sus pies descalzos, lo dejaría en estado de desventaja, ante las altas temperaturas. En la siguiente estación, los hermanos fueron separados, sin volver a verse.

Cuatro años después, cuando fue rescatada del campo de concentración, porque la guerra terminó, se enteró, de que sus padres, y otros tantos familiares, habían desaparecido, incluyendo a su hermano, nadie pudo darle respuesta de lo que había pasado con ellos. Sintió rabia, porque, lo que más recordaba una y otra vez, eran las ultimas palabras que le había gritado a su hermano, a quien amaba, indudablemente, pero no le hacía bien, recordar lo que le dijo aun ser que amaba, por última vez y que nunca volvería a ver.

Este sentimiento, la llevó a declarar un juramento: “Si hablo con alguien, lo haré de tal manera. Que, si esas son mis últimas palabras, no me arrepienta de haberlas pronunciado”, Esta mujer, vivió el resto de su vida, haciendo que su vida tuviera un sentido y una intención, realizó obras y fue próspera. Murió en el año 2006 y dejó construido un hospital en los Estados Unidos.

¿Qué te pareció esta historia? ¿Encuentras en ella algo de valor para tu vida?

En esta historia, se encuentran inmersas, varias reflexiones, confío en que puedas recibirlas.

__________________________________________________________________________________

Un oído para múltiples voces

Cuando Vijay abrió su tienda colocó un cartel sobre la puerta con el texto «Aquí Nosotros Vendemos Pescado Fresco». Al verlo su padre, se detuvo y le dijo que la palabra «Nosotros» sugería un énfasis en el vendedor más que en el comprador y realmente no hacía falta. De modo que el cartel fue cambiado a «Aquí Pescado Fresco a la Venta».

Pasó su hermano y le sugirió que la palabra «Aquí» podía eliminarse: era totalmente superflua. Vijay estuvo de acuerdo y cambió el anuncio a «Pescado Fresco a la Venta».

A continuación, llegó su hermana y opinó que el cartel debería decir solamente «Pescado Fresco». Claramente, allí se estaba vendiendo pescado, ¿qué otra cosa iba a hacer si no su hermano con todo ese pescado?

Más adelante, su vecino acudió a felicitarle por el nuevo negocio y le mencionó que todos los transeúntes podrían darse cuenta de que el pescado era realmente fresco nada más verlo. Mencionarlo expresamente podría de hecho ser interpretado como una postura defensiva porque hubiera dudas acerca de su frescura. Sería mucho mejor si el cartel solamente contuviera la palabra «Pescado».

Al día siguiente, cuando Vijay volvía a su tienda por la mañana se dio cuenta de que desde muy lejos podía identificarla por el olor, desde una distancia desde la cual el cartel aún no era legible. Comprendió entonces que ni siquiera había necesidad de la palabra «Pescado».

 

—Garr Reynolds, «Presentation Zen»

__________________________________________________________________________________

Baila a tu ritmo, al natural, sé tu mismo

Un admirador se sentó a escribir una carta al ciempiés:

«Ah, inigualable ciempiés», escribió.

«Soy un devoto admirador de tu maravillosa forma de bailar. Me encantaría aprender tu método. ¿Levantas primero el pie izquierdo n. º 78 y luego el pie derecho n. º 47? ¿O empiezas el baile levantando el pie izquierdo n. º 23 antes de levantar el pie derecho n. º 18?

Espero tu contestación con mucha ilusión. Atentamente, el Sapo»

–Cuando el ciempiés recibió la carta se puso inmediatamente a pensar en qué era lo que realmente hacía cuando bailaba.

¿Cuál era el primer pie que movía? ¿Y cuál era el siguiente? ¿Qué crees que pasó?

–Creo que el ciempiés no volvió a bailar jamás.

Sí, así acabó el cuento. Eso pasa cuando la imaginación es ahogada por la reflexión de la razón.

__________________________________________________________________________________

La flor de la honestidad

Se cuenta que hace muchos años en la China antigua, un príncipe de la región norte del país estaba por ser coronado emperador, pero de acuerdo con la ley, él debía casarse. Sabiendo esto, decidió hacer una competencia entre las muchachas de la corte para ver quién sería digna de su propuesta. Al día siguiente, el príncipe anunció que recibiría en una audiencia especial a todas las pretendientes y lanzaría un desafío.

Una anciana que servía en el palacio hacía muchos años, escuchó los comentarios sobre los preparativos y sintió una leve tristeza porque sabía que su joven hija tenía un sentimiento profundo de amor por el príncipe. Al llegar a la casa y contar, los hechos a la joven, se asombró al saber que ella quería ir a la celebración. Sin poder creerlo le preguntó:

- ¿Hija mía, ¿qué vas a hacer allá? Todas las muchachas más bellas y ricas de la

corte estarán allí. Sácate esa idea insensata de la cabeza. Sé que debes estar

sufriendo, pero no hagas que el sufrimiento se vuelva locura.

Y la hija le respondió:

- No, querida madre, no estoy sufriendo y tampoco estoy loca. Yo sé que jamás seré escogida, pero es mi oportunidad de estar por lo menos algunos momentos cerca del príncipe. Esto me hará feliz.

Por la noche la joven llegó al palacio. Allí estaban todas las muchachas más bellas, con las más bellas ropas, con las más bellas joyas y con las más firmes intenciones. Entonces, finalmente, el príncipe anunció el desafío: "Daré a cada una de ustedes una semilla. Aquella que me traiga la flor más bella dentro de seis meses, será escogida por mí para ser mi esposa y futura emperatriz de China".

La propuesta del príncipe seguía las tradiciones de aquel pueblo, que valoraba mucho la especialidad de cultivar algo, sean costumbres, amistades, relaciones...

El tiempo pasó y la dulce joven, como no tenía mucha habilidad en las artes de la jardinería, cuidaba con mucha paciencia y ternura de su semilla, pues sabía que. si la belleza de la flor surgía como su amor, no tendría que preocuparse con el resultado.

Pero pasaron tres meses y nada brotó. La joven intentó todos los métodos que conocía. pero ninguno consiguió que alguna planta brotara. Día tras día veía más lejos su sueño, pero su amor era más profundo.

Por fin, pasaron los seis meses y nada había brotado. Consciente de su esfuerzo y dedicación la muchacha le comunicó a su madre que, sin importar las circunstancias, ella regresaría al palacio en la fecha y hora acordadas sólo para estar cerca del príncipe por unos momentos.

En la hora señalada estaba allí, con su vaso vacío. Todas las otras pretendientes tenían una flor, cada una más bella que la otra, de las más variadas formas y colores. Ella estaba admirada. Nunca había visto una escena tan bella. Finalmente, llegó el momento esperado y el príncipe observó a cada una de las pretendientes con mucho cuidado y atención. Después de pasar por todas, una a una, anunció su resultado.

Aquella bella joven con su vaso vacío sería su futura esposa. Todos los presentes tuvieron las más inesperadas reacciones. Nadie entendía por qué él había escogido justamente a aquella que no había cultivado nada.

Entonces, con calma el príncipe explicó: "Esta fue la única que cultivó la flor que la hizo digna de convertirse en emperatriz: la flor de la honestidad. Todas las semillas que entregué eran estériles".

__________________________________________________________________________________

LO MEJOR PARA TI

LO MEJOR PARA TI.....

 Era un matrimonio pobre. Ella hilaba a la puerta de su choza pensando en su marido. Todo el que pasaba se quedaba prendado de la belleza de su cabello negro, largo como hebras brillantes salidas de su rueca.

Él iba cada día al mercado con algunas frutas. A la sombra de un árbol se sentaba a esperar, sujetando entre los dientes su pipa vacía. No llegaba el dinero para comprar un pellizco de tabaco.

Se acercaba el día del aniversario de su boda y ella no cesaba de preguntarse qué podría regalarle a su marido. Y, además, ¿con qué dinero? Una idea cruzó su mente. Sintió un escalofrío al pensarlo, pero, al decidirse, todo su cuerpo se estremeció de gozo: vendería su pelo para comprarle tabaco.

Ya imaginaba a su hombre en la plaza, sentado ante sus frutas, dando largas bocanadas a su pipa: aromas de incienso y jazmín darían al dueño del puestecillo la solemnidad y prestigio de un verdadero comerciante.

Sólo obtuvo por su pelo unas cuantas monedas, pero eligió con cuidado el más fino estuche de tabaco. El perfume de las hojas arrugadas compensaba largamente el sacrificio de su pelo.

Al llegar la tarde, regresó el marido. Venía cantando por el camino. Traía en su mano un pequeño envoltorio: eran unos peines para su mujer; que acababa de comprar tras vender su vieja pipa...

Abrazados, rieron hasta el amanecer.

_________________________________________________________________________________

Por favor, antes de entregar, revisa la entrega

Un señor se fue de viaje y sabiendo que su novia necesitaba unos lentes, entró en una óptica para ver si encontraba unos bonitos y baratos.

Después de ver unos cuantos, se decidió por unos y se los compró. La empleada se los envolvió, pagó la cuenta pero, al marcharse, en lugar de llevarse el paquete con los lentes, agarró otro muy parecido que había al lado.

El paquete contenía unos calzones que una clienta de la óptica acababa de comprarse en otra tienda.

El señor no se dio cuenta de la equivocación, se fue directamente a la oficina de correos y le envió el paquete a su novia, junto con una carta.

La novia al recibirlo se quedó extrañadísima con el contenido así que abrió la carta y leyó.

Querida Marta:

Espero que te guste el regalo que te envío, sobre todo por la falta que te hacen, ya que llevas mucho tiempo usando los mismos y éstos son cosas que se deben cambiar de vez en cuando.

Espero haber acertado con el modelo. La encargada de la tienda me dijo que era la última moda, de hecho me enseñó los suyos y eran iguales.

Yo, para comprobar si eran ligeros, me los probé allí mismo. No sabes como se rió la muchacha, porque esos modelos femeninos en los hombres se ven comiquísimos, y más a mí, que sabes que tengo unos rasgos muy prominentes.

Una chica que había allí me ayudó también a decidir. Me los pidió, se quitó los suyos y se los puso para que yo pudiera ver el efecto.

A esta chica le lucían menos que a la empleada de la tienda, porque el pelo se los tapaba un poco por los lados, pero aún así, me pareció que le favorecían muchísimo.

Finalmente me decidí y te los compré. Póntelos y se los enseñas a tus padres, hermanos y, en fin, a todo el mundo, a ver qué dicen.

Ah, y ojalá no te queden muy grandes, no sea que se te caigan cuando vayas caminando.

Para que te sean útiles y resulten más bonitos, me han aconsejado que los limpies muy a menudo.

Llévalos con cuidado y, sobre todo, no vayas a dejarlos por ahí y los pierdas, tú tienes la costumbre de quitártelos en cualquier parte.

En fin, para que te voy a decir más... Estoy deseando vértelos puestos, porque se que te van a quedar mucho mejor que los que le vi a tu hermana.

__________________________________________________________________________________