2. nov., 2020

¡DESCUBRE LOS 10 LADRONES DE TU ENERGÍA Y QUÉ HACER!

¿Has notado en algún momento de la vida, que hay ciertos factores, eventos o personas, que te dejan “desanimado”, es decir, que te quitan el ánimo?

Para las personas que tienen un conocimiento profundo al respecto, las denominan, ladrones de energía, y que ya sea durante el día, o por periodos de tiempo más extensos, son pocas las veces que logras sobreponerte o confrontarlos, pero que definitivamente, te afectan a tal grado que, reducen ostensiblemente tu nivel de dinamismo, entusiasmo, motivación, (tu vibra), y por lo tanto tu nivel de productividad.

La buena noticia, es que, existe un líder espiritual tibetano cuya sabiduría compartida, lo hace merecedor de un honorable reconocimiento como tal, él es Dalai Lama, quien ha definido diez “ladrones de la energía” de los que debes estar consciente para reconocerlos, evitarlos y conseguir el estado mental que necesitas para triunfar en los ámbitos en que te desarrolles.

Aunque no hagas parte de la cultura budista, o sea poco tu conocimiento sobre ella, muchas de sus enseñanzas son tomadas y puestas en práctica con una efectividad inmediata; y se trata de eso, de tomar lo que te sirva o te sea útil para que lleves una vida mejor.

Te comparto a continuación, 10 claves:

Los 10 ladrones de tu energía, según Dalai Lama

1.   Deja ir a personas que sólo llegan para compartir quejas, problemas, historias desastrosas, miedo y juicio de los demás. Si alguien busca un bote para echar su basura, procura que no sea en tu mente. Distingue a aquellos que te hacen bien de los que te hacen mal; a aquellos que te motivan de aquellos que te detienen. Aléjate de las personas que sólo te comparten quejas, problemas y emociones negativas. Rodéate de seres humanos que te motiven a ser mejor e impulsen tu buen humor.

2.   Paga tus cuentas a tiempo. Al mismo tiempo cobra a quién te debe o elige dejarlo ir, si ya es imposible cobrarle. Por tu parte, procura estar al día en tus pagos y evita el incremento de intereses; por otro lado, también es importante que cobres a tiempo tus deudas. Estar al corriente con tus pagos y tener finanzas sanas te ayudará a sentirte tranquilo.

3.  Cumple tus promesas. Si no has cumplido, pregúntate por qué tienes resistencia. Siempre tienes derecho a cambiar de opinión, a disculparte, a compensar, a renegociar y a ofrecer otra alternativa hacia una promesa no cumplida; aunque no como costumbre. La forma más fácil de evitar el no cumplir con algo que no quieres hacer. Decir no, cuando realmente no puedes sostener una promesa, no te hace peor, al contrario, la honestidad es importante, aunque la respuesta así esta no sea la esperada, a prometer algo y no cumplirlo es uno de los peores ladrones de energía.

4.   Elimina en lo posible y delega aquellas tareas que no prefieres hacer y dedica tu tiempo a hacer las que sí disfrutas. Debes entender que no eres experto/a en todo y que no tienes el tiempo para terminar con todas las tareas. Ten en cuenta que, si te desempeñas como directivo/a, es importante que dediques algunas horas a planear, a pensar y a hacer las cosas que más disfrutas. Sólo si aprendes a delegar en las personas correctas, lo que tengas a cargo, sea una entidad o tu empresa podrá crecer y pasar a un siguiente nivel.

5.   Date permiso para descansar si estás en un momento que lo necesitas y date permiso para actuar si estás en un momento de oportunidad. Aunque estés muy ocupado/a, de vez en cuando tómate un “break”. Hazlo por lo menos a la hora de la comida y en la tarde. A la par de ayudarte a reparar fuerzas, regresarás al trabajo con una perspectiva fresca y energías renovadas. Hacerlo te ayudará a ser más creativo y a reducir el desgaste, que puede afectar tu salud y productividad.

6.   Tira, levanta y organiza, nada te toma más energía que un espacio desordenado y lleno de cosas del pasado que ya no necesitas. Despeja el espacio en el que recreas tus ideas. El Dalai Lama afirma que no hay nada que absorba más energía que esto, limpia la bandeja de entrada de tu correo electrónico y arregla tu casa; tener los objetos en el lugar donde deben de estar no sólo te ahorrará tiempo, sino que te ofrecerá un sentido de tranquilidad que permite que trabajes mejor.

7.    Da prioridad a tu salud, sin la maquinaria de tu cuerpo trabajando al máximo, no puedes hacer mucho. Tómate algunos descansos. Recuerda, el activo más valioso de tu compañía eres tú mismo. Y nada en ti podrá funcionar a menos de que la “máquina esté bien aceitada”. Así que asegúrate de hacer ejercicio, cuidar tu alimentación y dormir bien.

8.  Enfrenta las situaciones tóxicas que estás tolerando, desde rescatar a un amigo o a un familiar, hasta tolerar acciones negativas de una pareja o un grupo; toma la acción necesaria. Nunca es fácil despedir a un empleado, hablar de algún problema con tu socio o enfrentarte a los inversionistas por la falta de resultados; no obstante, tarde o temprano lo tendrás que hacer. Posponer las cosas únicamente te genera más estrés y dificulta enfocarte en lo importante.

9.   Acepta. No es resignación, pero nada te hace perder más energía que el resistir y pelear contra una situación que no puedes cambiar. De eso se trata la diferencia entre “SOLTAR Y SOSTENER”.  No se trata de resignación, sino de evitar resistirse a una situación que no puedes cambiar. Si tu negocio no está dando frutos y ya pusiste todo tu esfuerzo en él, quizás es momento de cerrarlo e iniciar una nueva aventura.

10.  Perdona, deja ir una situación que te esté causando dolor, siempre puedes elegir dejar el dolor del recuerdo. Si lo aplicas verdaderamente, este consejo puede cambiar tu vida y percepción de las cosas. Deja ir aquellas situaciones que te causen dolor; no hacerlo te produce dolor y estrés. Si empiezas por cambiar tu actitud hacia el pasado podrás permear la actual y transformar tu futuro en lo que tú quieras.