Te diré como saber quién es tu mejor amiga

Sin duda, eres mi mejor amiga, por eso te quiero decir que estoy muy agradecida por tu existencia y tu acompañamiento desinteresado de estar al lado mío en las buenas y en las malas, me has visto recién levantada, con las greñas desarregladas, conoces que me pone feliz o de mal genio, sabes lo fácil que resulta salirme de casillas.

Tú conoces hasta mis más torpes movimientos, y es por esto que me nace del alma plasmar, para que quede en la memoria, la tuya y la mía, amiga inseparable, en este texto, las pequeñas, pero muy significativas historias. Haré mi mejor esfuerzo, para que si bien, no mencionaré todas, si una gran parte de esas experiencias.

Iniciemos, por ejemplo, con esta anécdota, que por lo gracioso que resultaba cuando de niña, intentaba ponerme las sandalias y quedaban trocadas, ¿lo recuerdas? Y que después de dar unos cuantos pasos, jajaja, ¡poing, al suelo!  Pero todo no terminaba allí, ya que algo no tenía muy claro y era distinguir a que cultura familiar o social me correspondía vivir, porque, aun con un mínimo de conciencia, tengo intacta la imagen de los calzones y las sandalias que se requería como lo que no podía faltar dentro del protocolo, a la hora de salir e ir donde la vecina a comprar el hielo para "el jugo". Gracias mi amiga, sé que me esperabas hasta estar de regreso, sino fuera por ti… Gracias.

Se vienen a mi memoria los más locos momentos vividos, y tú, siempre ahí, gracias, realmente, estoy agradecida contigo, como el tiempo en que nos íbamos de uvas silvestres y de tallitos secos y huecos, a los que les prendíamos fuego, para imitar verdaderos cigarros. Cof, cof, cof, terminábamos casi desgarradas de la garganta y con los labios morados por las “uvitas”. ¡jajajajajaja, realmente una locura, éramos felices!

Por cierto, poseo una fotografía, después de rescatarla de los desechos, porque muy seguramente, iría a parar a la basura, (este fue un gran rescate) ¿Dónde estabas el día en que me tomaron esa foto?, de lo contrario, creo que ni tú, hubieses podido verla ahora, y es la única evidencia de ese instante, quizás porque no fue tomada en un buen momento; podrás notar en la fotografía un semblante de tristeza y un ánimo ajeno, por mantenerme en esa pose, espero no haya sido una orden desmedida, ¿tu recuerdas ese momento? De no existir la toma, te aseguro que yo tampoco lo recordaría.

Estoy segura de que te hiciste cargo de mi sobrevivencia, eras como mi hermana mayor, pero no, tú eres mi mejor amiga, no hay otra explicación y lo hiciste también que, de esas épocas, pasé a otra, con solo ganancias. Y de nuevo, ¡Gracias!

Uno de los momentos que más añoro, es el de nuestra visita al territorio de las hormigas rojas, y como nos convertimos en sus amigas cercanas, aunque al principio ¡uf, a destapar hormigueros! Era todo un logro salir sin piquetes al hacerlo, y poder conocer sus escondidijos. Nos divertíamos con las hormigas rojas, bravas y locas, un montón. Ya siendo amigas, para ellas, cazábamos insectos que luego llevábamos a sus hormigueros, era divertidísimo, ¡Qué inolvidables momentos! Tengo que ser sincera al contar, pues no sé cómo te las arreglabas para soportarme, gracias también por eso, sabes que sigo en la lucha, pero estoy mejorando.

Amiga, sé que lo sabes, pero lo dejo como constancia, que a mi vida llegaron otras personas, me distraje con ellas y te olvidé por mucho tiempo; les di un mejor lugar, creí más en ellas, conocí a su lado, otras facetas, que fui sorteando con el consejo de las más intrépidas, y de aquellas nuevas amistades, algo aprendí, debo agradecerles por este aprendizaje.

Hoy traigo a mi memoria con nostalgia, el hecho de no darme cuenta de mí ingratitud y poco reparo para darte la espalda y desatenderte; te dejé plantada, preferí seguir a tientas, para encontrarme de frente con un camino de sufrimiento, y con las incontables veces enviada a la lona; probé la contradictoria soledad, donde confieso que te extrañé y aunque te sentía cerca, fui terca porque, aun así, continué sin acudir a tu encuentro. Cuanto lo siento

Hoy, te veo de nuevo y miro tus ojos, muy lentamente, con algo de vergüenza, pero veo que poco a poco, todo de aquella amiga regresa, te veo con una gran sonrisa que ayuda a levantar mi ánimo, te pido perdón por desestimar tu imprescindible presencia; hoy también te digo que vuelvo mis ojos a los tuyos, para darte el valor que por tanto tiempo te robé. Sé que ahora ese tiempo es más corto, pero no menos intensos los deseos de continuar disfrutando la vida, estoy dispuesta a emprender los viajes antes planeados contigo, a no soltarme más nunca de ti, mi amiga, mi entrañable amiga, porque reconozco en ti mi más valioso tesoro, con quien deseo construir mi imperio interior.

 Martha Gutiérrez Lobo

Coach-Oradora y Facilitadora en desarrollo personal

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Cuando leas el siguiente artículo, no volverás a pensar igual sobre el significado de "la moral"

QUÍTATE LA MÁSCARA

En nombre de las generaciones que precedo, en uso de mi derecho a la libre expresión, y al de mis facultades, (antes de que sean arrebatadas), debo dejar claridad frente al significado de la doble moral, para que esta expresión termine donde debe estar, en los confines del nihilismo.

Permíteme desglosar de manera minuciosa, el porqué de mi aseveración: muy a pesar de no haber sido criada en el seno de una familia de creyentes absolutistas, y casi perfecta, como el dibujo de las familias en las cartillas escolares, recibí en el proceso de la crianza valores que me permitían establecer comparaciones, relaciones, elecciones, de manera accidentada, (esto da para otro texto),  lo que también me permitió desarrollar criterio moral, o criterio con moral, no hay lío en como suene, sino, en cómo se practica o aplica.

Pasemos a lo académico: si vas a los diccionarios físicos o a un buscador en internet, encontrarás que hay un significado para la palabra moral, y es este:

  • Moral es una palabra de origen latino, que proviene del término moris (“costumbre”). Se trata de un conjunto de creencias, costumbres, valores y normas de una persona o de un grupo social, que funciona como una guía para obrar.

Ahora, lee que dice sobre el origen de la moral, como práctica social:

  • Los orígenes de la moral son antropoculturales, pues las reglas, valores y costumbres son aprehendidas en la cultura en la cual nacemos y nos desarrollamos. En castellano, la moral viene siendo como el manual de comportamiento de tu entidad vital.

Pero, sigue entonces leyendo al respecto de un término que se le une y hace parte de las asignaturas base en los colegios:

  • ética y moral: Estos términos tienen diferente origen etimológico. La palabra "ética" viene del griego "ethos" que significa "forma de ser" o "carácter". La palabra "moral" viene de la palabra latina "morales", que significa "relativo a las costumbres".

Por lo tanto, concebir la existencia de la expresión, doble moral, es sencillamente, maquillar el hecho de que una persona actúa de forma poco coherente con lo que profesa, con poca ética en sus conductas y revela actos moralmente incorrectos; no hay tal doble moral, pues la moral es una sola, sea esta moral o inmoral, se tiene o no se tiene.

Paso ahora a decirte que cuando se hace referencia al ethos cristiano, la moral, toma una connotación más profunda, porque permea al individuo como criatura singular, es decir, yo no puedo calificarme a sí misma de moral, o inmoral, porque es en la puesta en escena social, de lo que tomé para mí, y cómo me cohesiono con el otro, los otros y con Dios, a partir de los principios y valores, con los que fui formada. Es necesario dejar claro que, en esta puesta en escena de lo social, se cae muy fácilmente en el señalamiento, la estigmatización, por el vestido, por el corte de pelo, por un tatuaje, etc., a veces asumiendo posturas inquisidoras, que conllevan al resquebrajamiento de la sana convivencia y a hacerle lobby al conflicto, qué lejos están de entender los preceptos cristianos, quienes deciden dejarse llevar por esta pobre práctica.

Al usar tu inteligencia para juzgar lo que sea bueno o malo, para ti, estás haciendo uso del poder que te otorgó Dios, el poder de elegir lo que te sirve y lo que no te sirve, por eso es tan importante usar el juicio a tu favor, en ti, pero pensando también en como afectas o beneficias al otro; con base en ese poder, es que tomas tus decisiones y das el siguiente paso.

No quiero que pienses que lo que planteo es una cuestión de perfección, PARA NADA, pero, así como afirmamos que la perfección es de Dios, en la misma dirección y sentido cristiano, nos corresponde ser buenos seres humanos y excelentes en nuestros desempeños, y quien lo dice, ¿tú mismo/a? por supuesto que no, lo dice el otro, y los demás, cuando generas empatía, construyes puentes de conexión y con base en ello, te relacionas, asciendes, buscas empleo, formas equipos, familia, etc.

Vivir conscientemente de tus actos, reconstruyendo lo que te daña, hará que ese manual de comportamiento, te genere menos dolor, a la vez que lo evitas o atenúas para los demás, quizás cuando encuentres actos y discursos de una persona que vayan en contravía, es porque hay ausencia de moral y ética, no es porque tenga una doble moral.

 

Martha Gutiérrez Lobo

Coach-Oradora y Facilitadora en desarrollo personal

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